Director: Abundio Núñez Sánchez
 Oaxaca de Juárez, Oax. Miércoles, 26 Nov 2014

Apoya Cué anteproyecto de reforma educativa; mi alianza es con Oaxaca, asegura

e-oaxaca.mx

OAXACA, OAX., abril 1.- Al ser aprobada la reforma educativa el pasado 26 de febrero, se instaló una Mesa Jurídica con la participación de la Sección 22 y el IEEPO, con el objetivo de construir un proyecto de iniciativa de Ley, tendiente a reformar la Ley General de Educación Federal.

Cué 01Desde Oaxaca vemos la reforma educativa como una oportunidad.

Una oportunidad para proponer y participar, pero sobre todo, para contribuir en el proceso de mejoramiento de la educación en el país y en nuestra entidad.

Con ese propósito, desde el mismo 26 de febrero -y durante trece intensas reuniones de trabajo- las y los maestros de Oaxaca, su representación sindical y las autoridades educativas de nuestro estado, unimos voluntades y coincidencias para concretar una iniciativa de Ley que reconoce y articula los principios establecidos en la Constitución de la República, y que busca trasformar la educación pública del país, por la senda de la legalidad y las instituciones.

Una propuesta responsable y sólidamente estructurada, que abre la vía para que los nuevos derroteros de la educación en México se configuren en un marco de inclusión, donde se reconozca la diversidad cultural -y desde luego– las asimetrías que en materia social y educativa, existen en el país.

En dicho documento proponemos que el artículo 7° de la Ley General de Educación, asimile de manera integral las necesidades educativas que hoy nos exigen –nos reclaman– los pueblos y comunidades indígenas del país.

Que los planes y programas de estudio, así como los materiales y métodos educativos, incorporen las lenguas originarias de nuestros Pueblos indígenas.

Con esta iniciativa –señoras y señores– pretendemos que se defina con claridad el concepto de calidad en los procesos de educación, para hacerlo un derecho de todos los mexicanos.

Por tal motivo, proponemos la modificación del artículo 8° de la Ley General de Educación, para que la calidad educativa deje de ser un recurso retórico y se convierta en una realidad que transforme la vida de los niños y los jóvenes de México.

Queremos que la calidad educativa se refleje en una mejor preparación y capacidad académica de nuestros alumnos, ¡desde luego!

Para lograrlo, resulta indispensable que los planes y programas de estudio sean elaborados con la participación de las y los maestros, y no desde la frialdad de los escritorios, donde con frecuencia poco se sabe del trabajo y la problemática cotidiana que enfrentan los maestros en las aulas.

Proponemos que los nuevos meridianos de la educación del país, atiendan las necesidades de alimentación, de útiles y uniformes escolares de la niñez, al tiempo de emprender una cruzada nacional de rehabilitación y construcción de instalaciones educativas dignas, funcionales y seguras.

El espíritu de la iniciativa sostiene que la rectoría de la educación popular y gratuita –es y debe ser– potestad del Estado Mexicano.

Por esa razón, pretendemos que Ley General de Educación redefina el contenido de su artículo 13°, a fin de garantizar una sólida alineación y participación de los tres órdenes de gobierno, en la elaboración e incorporación de contenidos regionales en los planes y programas de estudios.

Se propone también que los gobiernos estatales y los trabajadores de la educación participen en la definición de los criterios, términos y condiciones de la evaluación docente, así como las relativas al ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia en el servicio profesional.

Recomendamos que en el artículo 11° de la Ley General de Educación, se establezca con toda precisión cuáles son las facultades, los objetivos y el quehacer del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, así como los alcances del Sistema Nacional de Información y Gestión Educativa, de tal modo que se garantice que no se violarán los derechos laborales del gremio magisterial, tal y como lo ordena la Constitución de la República.

Se trata de una iniciativa de Ley que no pretende crear privilegios ni estados de excepción para nadie.

No se plantea evadir la evaluación docente, ni formalizar exámenes a modo; como tampoco se pretende crear un instituto estatal de evaluación magisterial –ni mucho menos– subvertir las nuevas disposiciones constitucionales.

Oaxaca –señoras y señores– no puede estar por encima de la Reforma Educativa, sobre todo cuando ella misma reconoce las particularidades y las necesidades educativas de estados como el nuestro.

Por ello –en el marco de la legalidad– debemos seguir trabajando unidos para hacer que en la construcción las leyes secundarias de la Reforma Educativa, se valore que México no puede ser uniforme por decreto y se reconozca en la letra de la Ley, la diversidad inmanente de nuestra Nación.

Que se reconozca al México multicultural que somos; nuestra gran diversidad lingüística, las brechas de inequidad de nuestras regiones, y desde luego, las desigualdades económicas que históricamente han obstaculizado el desarrollo integral del país.

La iniciativa que juntos construimos es una propuesta que reconoce a las y los maestros como la columna vertebral de la educación que todos anhelamos para nuestros hijos y nietos.

Una propuesta basada en consensos y diálogo constructivo, que representa una alternativa real y pertinente para dejar atrás posturas irreductibles que tensionan nuestro entorno y que generan crispación en la sociedad.

Una sociedad que hoy exige al Estado Mexicano, a los gobiernos y al magisterio, sumar esfuerzos y voluntades para construir un modelo educativo a la altura de los desafíos que nos impone la modernidad y la sociedad del conocimiento.

No podremos vencer la injusticia y defender las conquistas históricas del magisterio, trasgrediendo la Ley, lesionado los derechos de tránsito de la ciudadanía, inhibiendo la actividad económica y el aforo turístico del estado, del que dependen cientos de miles de familias oaxaqueñas de condición modesta.

Por ello, el reto de nuestro tiempo –señoras y señores– es actuar con responsabilidad, moderación y prudencia, atendiendo la imperiosa necesidad de asumir –todos– una renovada vocación de servicio a la sociedad.

El tiempo de Oaxaca es el tiempo de la legalidad, del diálogo y los consensos. Actuar en contrasentido sería poner en riesgo la paz social y la integridad misma de la sociedad.

Así lo consigna Juárez en uno de sus grandes apotegmas: "Nada con la fuerza, todo con el derecho y la razón".

Solo así podremos garantizar una mejor educación para nuestras niñas, niños y jóvenes de la entidad.

Solo así podremos construir el entorno de armonía social que Oaxaca requiere para prosperar; para que la población pueda acudir a sus trabajos sin sobresaltos, para que las familias puedan convivir en armonía en las plazas públicas y transitar sin miedo.

Para que la economía y el comercio puedan fluir y hacer florecer los empleos que nos permitan cimentar el futuro que anhelamos para nuestros hijos y familias.

Amigas y amigos comunicadores:

Debo enfatizar que notable ejercicio de reflexión, análisis que avala la propuesta que juntos elaboramos, tiene como fuente de inspiración y destino ofrecer una mejor educación a la niñez, así como estimular el desarrollo profesional y laboral del magisterio.

Un esfuerzo democrático y ejemplar, que de manera formal y pública, solicito que valore porque se trata de una alternativa viable para que juntos luchemos por una mejor educación.

Porque se trata de una propuesta con dignidad para todos; con solidez educativa y respeto a los derechos laborales de las y los trabajadores de la educación de Oaxaca.

Con el apoyo y la participación de todos, iniciaremos una intensa ruta de trabajo para hacer que las voces y las propuestas de los trabajadores de la educación de Oaxaca se escuchen, se incorporen y enriquezcan el proceso legislativo que forjará una nueva época de saberes.

Desde el inicio de mi gobierno manifesté que la educación es la palanca de desarrollo y el eje central de la política social del Estado; ¡hoy lo reitero!

Mi alianza es con la sociedad, con el pueblo de Oaxaca y con lo mejor que tenemos: nuestras niñas, niños y jóvenes, quienes nos exigen actuar con decisión, en el marco de la ley y asumir con firmeza nuestras responsabilidades.

Así lo exige México, así lo exige Oaxaca.

Muchas gracias.